ORDEN DE LOS FRAILES SIERVOS DE MARIA

 

SECRETARIADO GENERAL

FORMACIÓN Y ESTUDIOS

 

 

 

 

 

LOS SIERVOS Y LA INCULTURACIÓN

 

 

Roma – 2001 

 

 

    Derechos reservados

Traducción de fr. Angel M. Camarillo osm


 

PRESENTACIÓN

 

El presente documento Los Siervos y la Inculturación ha sido redactado en respuesta al 210° Capítulo general O.S.M.. Presentamos brevemente la historia y su trayectoria.

 

I. LA HISTORIA DE UN DOCUMENTO

 

EL DECRETO DEL 210° CAPÍTULO GENERAL O.S.M.

 

El 210° Capítulo general de la Orden de los Siervos de María reunido en México (octubre de 1995) reflexionó brevemente sobre el tema de la inculturación y decretó:

 

“La inculturación hunde su raíces en el misterio de la Encarnación.

Para la nueva evangelización nosotros los frailes, inspirándonos en María, Madre y Sierva del Señor (Const. 1), debemos estar prestos a responder a las nuevas situaciones del mundo hodierno con nuevas propuestas.

Constatando que las sociedades están sujetas a rápidos cambios, tenemos que estar preparados a realizar un continuo diálogo entre los valores perennes de la vida consagrada y los particulares aspectos de las culturas en que vivimos.

Las nuevas fundaciones ponen en forma más evidente a la Orden el tema de la inculturación, que por otra parte envuelve todos los aspectos de la vida de la Orden en todas las regiones en que estamos presentes. Se trata de un nudo central, que exige toda nuestra atención.

Los frailes que quisieran insertarse en las nuevas fundaciones o en las misiones deben emprender una adecuada preparación antes de comenzar su servicio.

En toda la Orden, en las nuevas y antiguas fundaciones nosotros los frailes debemos sumergirnos en las culturas locales. Este proceso comienza con la formación inicial y continúa toda la vida; es, pues, importante un estudio sistemático de los elementos cualificantes de la vida consagrada y específicamente servita, evidenciando y utilizando aquellos aspectos que facilitan tal proceso y discerniendo aquellos que lo obstaculizan.

El Capítulo General solicita a las comunidades y a los frailes que conozcan los valores que contienen los documentos atañentes a las sociedades donde estamos presentes y que acojan y pongan en práctica las orientaciones de la Iglesia universal y local respecto a la inculturación.

En la imposibilidad de profundizar adecuadamente este argumento, el Capítulo delega al Consejo General decidir las modalidades de estudio para una provechosa profundización del tema, sobre todo en relación a la formación, a la piedad mariana y a los métodos de evangelización.”

Capítulo general o.s.m. 1995[1]

LA ACCIÓN DEL CONSEJO GENERAL

 

El nombramiento del SGFE

En vista de cumplir la propia tarea la de favorecer “una adecuada profundización del tema”, cuando nombró a los miembros efectivos del Secretariado general para la formación y los estudios [= SGFE] para el sexenio 1995-2001, el Consejo general, en su carta del 12 de marzo de 1996 (Prot. 269/96), sugirió para la distribución interna del trabajo del SGFE que los frailes Camille M Jacques, Clodovis M Boff y Giancarlo M. Bruni se dedicaran al tema de la inculturación (y de la formación permanente).

 

La solicitud de sugerencias

El Consejo general, después, encargó a los frailes consejeros Patrick M. Carroll, Felipe M. Mariscal Chávez y Honorio M. Martín Sánchez de solicitar y recoger sugerencias sobre el tema de la inculturación. Así pues, fray H. M. Martín S., el 31 de octubre de 1996, y fray F. M. Mariscal C., el 3 de noviembre de 1996 (Prot. 1093/96), enviaron una carta a varios frailes de la Orden[2] que podían estar particularmente interesados para tener de ellos sugerencias. Fueron muy pocas las respuestas.

 

LA ORIENTACIÓN DEL SGFE

El SGFE tuvo su primera reunión en Monte Senario en los días 20-27 de noviembre de 1996[3] y siguió la indicación del Consejo que le confío la tarea de reflexionar sobre el tema de la inculturación a una subcomisión compuesta por los frailes nombrados arriba.

 

EL TRABAJO DE LA SUBCOMISIÓN

 

Estos frailes de la dicha subcomisión se pusieron de acuerdo para reunirse en los días 28 de mayo y 5-6 de junio de 1997 y, para el primer encuentro, preparar una reflexión personal libre sobre el tema de la inculturación. El 28 de mayo cada uno presentó su propia aproximación. Se siguió  un intercambio, una discusión y un consenso. Se entrevió la posibilidad de realizar un documento orientado a proyectar o estimular una reflexión sobre la inculturación, con tres aproximaciones preparados por cada miembro de la subcomisión: la experiencia bíblica de la inculturación (Giancarlo M. Bruni), una reflexión teórica y práctica (Clodovis M. Boff), una mirada más concreta sobre los temas indicados por el Capítulo general 1995 (formación a la vida religiosa, piedad mariana, evangelización) (Camille M. Jacques); se entrevió también la necesidad de preparar un apéndice, una reflexión breve sobre la inculturación en el mundo moderno y postmoderno (Giancarlo M. Bruni). Un esbozo de cada texto fue inmediatamente redactado y discutido el 5 de junio de 1997. Fue la decisión entonces que el título del documento fuese: Los Siervos y la inculturación. Después, cada uno tuvo el trabajo de terminar su propia sección del documento.

El Consejo, habiendo conocido dicho trabajo “en fase de complementación”, pidió, en una carta del 22 de septiembre de 1997 (Prot. 875/97), un ulterior compromiso a la subcomisión “para completar el trabajo, proceder a la traducción en los diferentes idiomas y enviar el texto a todas las comunidades, para ser enviadas a los redactores, solicitando observaciones, sugerencias, experiencias etc.”

El documento Los Siervos y la inculturación, completado en enero de 1998, fue después enviado, el 14 de febrero de 1998, a los diferentes frailes de la Orden considerados sensibles al argumento para eventuales reacciones, sugerencias y correcciones. Fueron muy pocas las respuestas.

Se vio la oportunidad de presentar dicho documento en la Reunión internacional de formadores O.S.M. –en el cual estuvo presente el SGFE- prevista en Roma del 27 de diciembre de 1998 al 6 de enero de 1999, para información y para eventuales observaciones. En aquella ocasión, fue considerado necesario, entre otras cosas, añadir en la sección bíblica una reflexión sobre la experiencia de la inculturación del pueblo de Israel (A.T.) e invertir las partes II y III.

El documento, revisado en su conjunto, fue después presentado al Consejo general para el “nihil obstat”, el 12 de noviembre de 1999, recibiendo algunas correcciones en la presentación y en la redacción del texto.

 

II. NATURALEZA Y VALOR DE ESTE DOCUMENTO

 

NATURALEZA Y OBJETIVO

El documento Los Siervos y la inculturación no es un tratado sobre el argumento sino un instrumento que pretende esencialmente acompañar, a nivel personal, comunitario y eclesial, la reflexión paciente, progresiva y fecunda del tema Inculturación, en general y en particular, bajo tres aspectos considerados importantes del 210° Capítulo general O.S.M.: formación, piedad mariana, evangelización.

 

DESTINATARIOS

El presente documento Los Siervos y la inculturación es un instrumento para los frailes Siervos de María deseosos de profundizar el propio diálogo entre fe y cultura. Será particularmente útil a todos –junto con los laicos- los que están comprometidos en el campo de la evangelización (particularmente: parroquias, misiones santuarios, etc.), a los que, en la Familia Servita, buscan “acoger el significado de la Virgen María para el mundo contemporáneo” (Const. 7) y a las comunidades y formación inicial a la vida religiosa y a los responsables de las nuevas fundaciones.

 

ESRUCTURA

El documento Los Siervos y la inculturación se divide en tres secciones: 1. La inculturación en la Biblia, la primera experiencia de inculturación en el camino de fe de Israel y de la Iglesia primitiva; 2. Inculturación en el contexto de la evangelización, de la piedad mariana y de la formación a la vida religiosa servita, tres temas que hay que afrontar; 3. Inculturación: teoría y práctica, algunos principios y sus aplicaciones en el paciente proceso de inculturación. En apéndice se ofrece una reflexión particular sobre la Inculturación en el mundo moderno y postmoderno.

 

 

COMPLEMENTO

Cada región o jurisdicción de la Orden, en el uso de este documento, esta invitada a completar el Apéndice II, En concreto..., y describir las propias realidades culturales.

 

 

 

Fr. Camille M. Jacques, osm

Secretario general para la formación y estudios

 

Monte Senario, 15 de noviembre 1999.

 INDICE

 

 

I. LA INCULTURACIÓN EN LA BIBLIA                                                                                                             

 

1.1. INDICIO DE LA EXPERIENCIA DE ISRAEL                                                                                                

1.1.1. Asimilación de la propia cultura como conciencia de unicidad                                                               

1.1.2. Israel y la cultura idolátrica                                                                                                                            

1.1.3. Israel y el encuentro con la otra cultura: la versión de los LXX                                                               

 

1.2. REFERENCIA TEO-CRISTOLÓGICO                                                                                              

1.2.1. Gálatas 4,4-7: el Verbo se hizo carne en una época precisa, en una cultura precisa               

1.2.2. Mateo 1,1: el Verbo se hizo carne en la historia de Israel                                                                   

1.2.3. Juan 19, 19-20: Lucas 3, 38: descubrir el “Rey de los judíos” en toda lengua, en todo tiempo          

1.2.4. Filipenses 2, 6-8: el Hijo del Altísimo se hizo carne en la condición más baja y alienada                    

1.2.5. Conclusiones                                                                                                                                                   

 

1.3. REFERENCIA ECLESIOLOGICA                                                                                                                     

1.3.1. Hechos 2, 1-12: Génesis 10, 1-32: hacerse oír en una lengua dominante o en todas las lenguas?      

1.3.2. Hechos 15, 1-35: a un pagano que cree en Cristo, no impone el yugo de la cultura hebrea                 

1.3.3. Hechos 17, 16-34: partir de lo que es justo en los valores religiosos locales                                          

1.3.4. 1 Corintios: favorecer el encuentro y el diálogo entre el Evangelio de Cristo y cada cultura             

 

1.4. REFERENCIA APOSTÓLICA                                                                                                                            

1.4.1. 1Corintios 9, 1-27: asumir la cultura de todos                                                                                              

1.4.2. Síntesis                                                                                                                                                                 

Vida de los Cristianos                                                                                                                                                 

 

II. INCULTURACIÓN EN EL CONTEXTO DE LA EVANGELIZACIÓN, DE LA PIEDAD

MARIANA Y DE LA FORMACIÓN A LA VIDA RELIGIOSA SERVITA.                                                    

 

2.1. INCULTURACION                                                                                                                                           

2.1.1. El término <<inculturación>>                                                                                                                      

2.1.2. Un doble movimiento                                                                                                                                     

 

2.2. LA EVANGELIZACIÓN                                                                                                                                     

2.2.1. El mandato de evangelización                                                                                                                        

2.2.1.1. Un deber: predicar el Evangelio                                                                                                                 

2.2.1.2. Para que la semilla del evangelio de fruto                                                                                                

2.2.1.3. En el contexto de hoy: tres situaciones varias                                                                                           

2.2.2. Algunos interrogantes                                                                                                                                   

2.2.2.1. Lengua y modos de expresión                                                                                                                    

2.2.2.2. Fe                                                                                                                                                                     

2.2.2.3. Liturgia: celebrar la fe                                                                                                                                   

2.2.2.4. Familia y comunidad eclesial de base                                                                                                         

 

2.3. LA PIEDAD MARIANA                                                                                                                                       

2.3.1. Virgen                                                                                                                                                                    

2.3.2. Mujer                                                                                                                                                                    

2.3.3. Esposa                                                                                                                                                                  

2.3.4. Madre                                                                                                                                                                 

 

2.4. LA FORMACIÓN A LA VIDA RELIGIOSA SERVITA                                                                               

2.4.1. Tener en cuenta el contexto                                                                                                                            

2.4.1.1. En una nueva fundación, en una joven Iglesia                                                                                      

2.4.1.2. En una sociedad moderna/postmoderna                                                                                                   

2.4.1.3. En un ambiente hostil al cristianismo                                                                                                         

2.4.2. Algunas interrogantes                                                                                                                                      

2.4.2.1. La educación/formación                                                                                                                              

2.4.2.2. La vida común                                                                                                                                              

2.4.2.3. El voto de castidad: amar a Dios, único “Amor”; querer amar a todos sin excepciones                  

2.4.2.4. El voto de pobreza: amar a Dios, único “Bien”; querer participar                                                        

2.4.2.5. El voto de obediencia: amar a Dios, único “Camino”; querer hacer Su voluntad                            

 

III. INCULTURACIÓN: PRINCIPIOS Y APLICACIONES                                                                                 

 

3.1. ALGUNAS PREMISAS ELEMENTALES                                                                                                        

3.1.1. Cultura: proceso colectivo e histórico                                                                                                             

3.1.2. Los dos niveles de la cultura: los símbolos y los valores                                                                          

3.1.3. Dos esferas de cultura: moderna y popular                                                                                                  

 

3.2. PRINCIPIOS TEOLÓGICOS Y APLICACIONES METODOLÓGICAS                                                    

 

3.2.1. La <<identidad>> de la fe                                                                                                                                 

3.2.1.1. Principio                                                                                                                                                             

3.2.1.2. Aplicaciones metodológicas                                                                                                                         

1. Mantener firme la identidad/unidad de la fe                                                                                                        

2. Respetar en general la diversidad de expresiones culturales de la fe y su concierto sinfónico                    

 

3.2.2. La <<encarnación>> del testimonio de la fe                                                                                                  

3.2.2.1. Principio                                                                                                                                                             

3.2.2.2. Aplicaciones metodológicas                                                                                                                          

3. La kénosis cultural o morirse a si mismo                                                                                                               

4. Amar las formas culturales de los demás                                                                                                              

5. Hacerse uno del pueblo                                                                                                                                                            

6. Recoger las semilas del Verbo (“semina Verbi”) esparcidas en las culturas (moderna y popular)             

 

3.2.3. La <<crítica de la Cruz>>                                                                                                                                 

3.2.3.1. Principio                                                                                                                                                             

3.2.3.2. Aplicaciones metodológicas                                                                                                                          

7. La necesidad de la <<profecía cultural>> o saber desafiar la cultura                                                                         

8. La comprensión pastoral o hacer la prueba de la paciencia                                                                                             

 

3.2.4. La <<plenitud pascual>>                                                                                                                                 

3.2.4.1. Principio                                                                                                                                                            

3.2.4.2. Aplicaciones metodológicas                                                                                                                         

9. Desarrollar las semillas del Verbo (“semina Verbi”)                                                                                            

10. Universalizar posibles formas de inculturación                                                                                               

 

3.2.5. La <<reciprocidad>>                                                                                                                                          

3.2.5.1. Principio                                                                                                                                                            

3.2.5.2. Aplicaciones metodológicas                                                                                                                          

11. La valentía de la confrontación osar la confrontación entre fe y cultura                                                    

12. Reconocer la soberanía de la fe                                                                                                                       

Para que seamos santos                                                                                                                                             

 

PARA PROFUNDIZAR                                                                                                                                               

. Documentos de la Iglesia                                                                                                                                            

. Estudios                                                                                                                                                                          

 

APÉNDICE                                                                                                                                                                      

 

I. INCULTURACIÓN EN EL MUNDO MODERNO Y POST-MODERNO                                                        

 

MODERNIDAD                                                                                                                                                              

 

Génesis de la modernidad                                                                                                                                            

1. Por un lado el resquebrajarse confesional del 1500-1600                                                                               

2. Por otro lada la diatriba interminable entre razón y revelación                                                                       

3. La modernidad como salida de la tutela eclesiástica                                                                                         

Configuración de la modernidad: fe, secularización                                                                                             

 

POST-MODERNIDAD                                                                                                                                                 

a) Esa se configura como no a las visiones orgánicas del mundo centras en la raza y la utopía                   

b) Esa se configura como sí a la autoafirmación radical del yo, del sujeto                                                       

c) Esa se configura también como agregación en torno a un dato de Hcho reconocido y participado       

 

¿CÓMO SITUARSE EN LA CRISIS?                                                                                                                        

a) Acogiéndola sin añoranzas y nostalgias                                                                                                               

b) Amándola                                                                                                                                                                   

c) No privándola de la novedad                                                                                                                                  

d) Lenguaje que se convierte en gestualidad                                                                                                            

e) Lenguaje finalmente del canto y de la espera                                                                                                     

f) El cristiano contribuye pues, a la crisis a través el lenguaje de un amor                                                          

 

Multicultura                                                                                                                                                                    

 


 I. LA INCULTURACIÓN EN LA BIBLIA 

 

1.1.  INDICIO DE LA EXPERIENCIA DE ISRAEL

1.1.1.         Asimilación de la propia cultura como conciencia de unicidad

1.1.2.         Israel y la cultura idolátrica

1.1.3.         Israel y el encuentro con la otra cultura: la versión de los LXX

 

1.2. REFERENCIA TEO-CRISTOLÓGICO

1.2.1.      Gálatas 4, 4-7: el Verbo se hizo carne en una época precisa, en una cultura precisa

1.2.2.      Mateo 1, 1: el Verbo se hizo carne en la historia de Israel

1.2.3.      Juan 19, 19-20; Lucas  3, 8: descubrir  el “Rey de los judíos” en cada idioma, en cada tiempo

1.2.4.      Filipenses 2, 6-8: el Hijo del Altísimo se hizo carne en la condición más baja y alienada

1.2.5.      Conclusiones

 

1.3.  REFERENCIA ECLESIOLÓGICA

1.3.1.         Hechos 2, 1-12;  Génesis 10, 1-32: hacerse oír en un idioma dominante o en todos los idiomas?

1.3.2.         Hechos 15, 1-35: a un pagano que cree en Cristo, no imponer el yugo de la cultura hebrea

1.3.3.         Hechos 17, 16-34: partir de lo que es justo en los valores religiosos locales

1.3.4.         I Corintios: favorecer el encuentro y el diálogo entre el Evangelio de Cristo y cada cultura

 

1.4. REFERENCIA APOSTÓLICO

1.4.1. I Corintios 9, 1-27: asumir la cultura de todos

1.4.1. Síntesis. Vida de los Cristianos

 

1.1.  INDICIO DE LA EXPERIENCIA DE ISRAEL

 

Los términos “inculturación” – “aculturación”, recientes y todavía ahora objeto de estudio, indican tres cosas: asimilación de la propia cultura, lectura de las culturas diferentes de la propia, encuentro entre las culturas. Estas anotaciones relativas al “Israel Bíblico”, y tomadas de un estudio resumido de Carmine Di Sante,[4]se limitan a dar los títulos de un discurso que merece otro desarrollo.

 

1.1.1. Asimilación de la propia cultura como conciencia de la unicidad.

 

Un pueblo que es consciente de ser elegido por Dios

<<Uno de los rasgos que define la autoconciencia bíblica es la “unicidad”: único el libro de la Biblia, único el pueblo al cual ha sido revelado en el monte Sinaí, única la tierra que Dios le destina enviando a Abraham de ponerse en camino hacia una patria desconocida>>[5] Esta autoconciencia de sí como unicidad (del libro, elección, tierra...), seguramente positiva, introduce en la comprensión y en la dinámica de las relaciones mundiales el concepto de alteridad, diversidad, y va interpretada –en una lectura no fundamentalista de la Biblia- en términos de “ejemplaridad” y de “inclusión”, no de “superioridad” y “exclusión”. Israel tiene conciencia que ha sido elegido por Dios y puesto en aquella tierra para ser “sacerdote de Dios” entre las naciones: signo del proyecto de Dios en relación a cada pueblo. La autoconciencia de sí como unicidad llama, pues, por un lado a la vigilancia de la “no asimilación”, es decir el hacerse tragar por las demás culturas, y por otro lado a la “no negación” del otro, del diverso. Esto sucede dentro de una historia humana milenaria en la cual prevalece la lógica de la contraposición entre Sí  y el Otro, borrando teóricamente y también históricamente la diferencia.

 

Un pueblo que ha encontrado a tu por tu el Dios <<tres veces santo>>

La conciencia que Israel tiene que ser “único” descansa en una motivación de fondo que la justifica: una nueva conciencia del divino. Dios es la “radical alteridad”, la “radical libertad”, la “radical provocación”. El es el “tres veces santo”, otro del hombre y más allá del hombre y la naturaleza, un separado y lejano que en absoluta libertad decide hacerse cercano y vecino con amor (fascinans) y rigurosidad (tremendum) provocando a través de la voz de la Torah, de los profetas y de los sabios, como voz eco de la Palabra, a una respuesta libre al mandamiento de amar al otro, hombre y naturaleza, en una custodia atenta a su derecho a existir bien. Dios llama a “su” pueblo a vivir una alianza que es cooperación a la aparición del orden del mundo. Dios lo llama a rendir testimonio en aquella tierra (“nación santa”) para todos (“pueblo sacerdotal”) en la conciencia que el pecado esta en el dejarse asimilar (“idolatría”) y en el riesgo del exclusivismo (cuando dices “Israel” dices “toda nación”).

En Israel se concluye el tiempo del Dios personificación de lo real (Vida, Naturaleza, Armonía, Cosmos, Eros, Belleza, Historia, Evolución, Progreso, Ciencia, Cultura, Tradición, ...) y aparece el Dios como un Tu radicalmente otro ( o sea que no se identifica y no hace cuerpo con ninguna realidad existente) que se define como palabra que interpela la conciencia a una respuesta libre y amante a ventaja del otro, del sin derecho sobre todo. El es el Santo, el Todo Otro, que llama a Israel a ser nación santa, todo otro de lo que era antes y que es, una nación guiada por la Palabra de la cual las Escrituras son las entrañas. Israel es llamado así (por Dios) a ser un fragmento de luz entre las naciones y para ellos. En esto consiste su unicidad.

 

1.1.2. Israel y la cultura idolátrica

 

Es a partir del punto de vista, apenas expuesto, que se comprende la lectura que da Israel a los pueblos que encuentra, y del cual es testimonio escrito la Biblia.

 

Un pueblo que no adora “otros dioses”

<<Dios, desde lo alto de los cielos, se ríe>>, y el profeta también, y también los salmistas. Es la sonrisa frente a la vacuidad de los ídolos, de los “falsos dioses”, los cuales son obra de la decisión humana, inexistente y por lo tanto incapaces de relación interpersonal, no hacen ni bien ni mal y sin embargo atemorizan .

La ridicularización de los dioses se convierte en ridicularización de los pueblos de los dioses, es el precio caro pagado por Israel. Las naciones jamás han soportado la “cultura anti-idolátrica de Israel, aquel reírse de la cultura idolátrica, aquel librar cielo y tierra creando el vacío de los dioses que distraen del verdadero trabajo humano. Una operación de limpieza que se traducía y se traduce en una operación de liberación de Israel, insoportable por un motivo de una unicidad traducida en irrisión  de los absolutos creados por el hombre.

 

Un pueblo que camina en los caminos de su Dios

Israel se caracteriza pues, por el no a la cultura idolátrica que es una cultura totalizadora en sentido orgánico. Tierra – autoridad – institución – religión, al tiempo bíblico y no solo, de hecho constituyen un conjunto orgánico en el cual cada uno es y vale en cuanto parte del sistema, un sistema totalizador  que asume la figura del “colectivo” (imperialismo entonces egipciano  o asirio o babilonio o romano, hoy nazismo, fascismo, stalinismo, nacionalismo, economicismo) y en la contemporaneidad la figura del “egológico” (E. Levinas). El yo, metro de todo. Israel declarando falsos “aquellos dioses” es una espina constante en el flanco de los sistemas totalitarios irritados por su no maleabilidad a dejarse asimilar. Y declarando que “el Dios bíblico” esta preocupado y llama a preocuparse del “pobre”, y llama a los hombres a ser adultos y responsables, no parte – no función- no instrumento del todo, Israel pone en discusión elementos importantes de la unificación y cimentación  de todo, como los absolutos y la reducción del hombre a pars. Es la variante que pone lo relativo en el todo en nombre de su Dios y del camino de su Dios.

 

 

Un pueblo vigilante

Israel tiene una relación pues con las culturas idolátricas de aguijada continua a muy alto precio. Una relación hoy muy discutido: ¿todas las culturas son totalitarias? ¿todas las religiones son idolátricas? Tal vez “históricamente” la crítica profética y salmódica no es generosa en relación con los demás caminos, pero “tipológicamente” es siempre válida y actual en su invitar a vigilar sobre los esquemas, las categorías y los modelos abstractos que contienen cada religión, ideología, cultura y sistema y que termina por alienar al hombre. El criterio de discernimiento de toda “religión” es el fruto que esa produce: ¿libera del gran mal que es la cultura de la exclusión y del odio o no?

 

1.1.3.      Israel y el encuentro con las demás culturas: la versión de los LXX

 

Un pueblo que debería decir su verdad en otro idioma

Otro momento que caracteriza el ser de Israel en relación a culturas diferentes ha sido la traducción de la propia tradición en otro idioma, la de los LXX en Alejandría de Egipto en el III siglo a.C. Un acontecimiento de inculturación, un acontecimiento de encarnación: la propia verdad escuchada, enseñada, orada y vivida es dada y encarnada en otro lenguaje. Un acontecimiento de acogida y de hospitalidad: Israel acoge y da hospitalidad al nuevo lenguaje, el nuevo lenguaje acoge y da hospitalidad a la experiencia puesta por escrito por Israel. Un evento de liberación y gozo. La pregunta del hombre puede encontrar respuesta en una tradición del accesible en sus escritos. Y alegrarse. Un acontecimiento de relativa traición: cada traducción es un poco de traición, exige un pleno conocimiento no solo del propio y de los demás código lingüístico sino además la propia fe y de la cultura en la cual traducirla.

 

Preguntas para profundizar en grupo

 

1. La narración jahvista de la creación (Gn 2, 4b-3, 24). Leerlo. Esta narración “nace después de la caída de Jerusalén en el 586 a.C., cuando Israel, en exilio, entra en contacto con la cultura y religión de Babilonia, el cual texto canónico y básico es el “Enuma Elish (“Cuando en lo alto”), el poema en el cual se narra como el dios Marduk de la ciudad se convierte en el Dios cósmico al cual es sometido el mundo entero a través el cual la cultura de Babilonia responde preguntas cruciales”[6] como estas: ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué la vida, el sufrimiento, la muerte? ¿Por qué esta misteriosa atracción de los sexos? ¿Cuál es la relación del hombre con Dios, con la naturaleza (el trabajo), con los demás ...?[7]